María josé León
Guayaquil-Ecuador
Mientras las palabras morían,
un camino de luto me acechaba,
entre el encuentro de tu aire,
absorbida en tu alma me quedaba.
Tras caminar por amargos ríos,
nuestro encuentro me calmaba,
recibiendo solo una caricia,
para que mi alma sanara.
El encuentro de tu ser y el mío,
la más grata sensación del amor,
diciendo que dos almas se juntan,
para la creación de lo divino.
un camino de luto me acechaba,
entre el encuentro de tu aire,
absorbida en tu alma me quedaba.
Tras caminar por amargos ríos,
nuestro encuentro me calmaba,
recibiendo solo una caricia,
para que mi alma sanara.
El encuentro de tu ser y el mío,
la más grata sensación del amor,
diciendo que dos almas se juntan,
para la creación de lo divino.