isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Habemos diez personas contabilizadas,
dentro, en medio de esto, cercano a la luz
esta el caballo, sus bordes son rosas,
mira al cielo un dia, sus ojos son callados.
Por cada una de las personas esta un filósofo,
habemos personas que piensan en diez,
dentro de las montañas hay ozono, dentro de ellas
las toca el cielo, brota el pelo de cada una de lasestrellas.
Cualquier montaña es verso, hay ozono, tierra
y escombros, menciono las diez plataformas
de la modernidad; habemos unos con los otros,
comamos de la tierra, prendamos fuego,
observemos a las criaturas…pensemos que el mar es profundo,
anunciemos la serenidad de la calle, su otro personaje,
hirvamos entre la gente y mojemos nuestra boca
con ancestros viejos, como los unos a los otros.
protejamos al hijo y recojamos nuestras ofrendas,
seremos póstumos y mantendremos dentro de nuestra
presencia el culto en vano como una hoja que se desliza.
Hay en un reloj, hay dentro de la casa,
hay fuertes vientos, una gigante esfera y sur
y este, entre las montañas, comprendo que el dos, el segundo
los números, como lo dijeron en la escuela, pero
entiendo el uno, con el otro, comiendo con cerrojos
comiendo y diciendo que la nuestra es verde,
nuestra y fuera del alcance o que la luz se va y
está en una esquina; hay otros, otros números
el fuerte… el malo, para malos, para fuertes,
luz de día, luz de noche, crestas evaporadas
antes de ellas como la otra o sirviendo
al dueño de otra como la marea, fuerte, sana,
corriente o corriente, hacia ella como la mía
más de los números o su fuente, creo en uno
el cuento o la suerte. Maduro, siente,
hay que correr,cierro y antes,
puertas y otras, como la noche, presente
pasado, futuro, antes nada, mirando…
hasta callarse, el miedo, la luna, el sueño,
lo caliente, la mente, el pienso, el producto,
otro miraría afuera o adentro, hasta el, hasta el camino,
pensar y pensar; y duele, la suerte duele el número no,
la energía tampoco, son ojos, precios o ruidos
y la mente duele, mas no es tarde hay viento, estelas,
y aire, como la noche, en el día, sin ella
o veo al sol. Cojo todo, llevo todo, tu si, tu no
nosotros volamos, la orilla está en el campo, la otra orilla
y veo todo como antes, antes de partir, mucho antes de serello,
con ello, aparte de mi circunferencia… aparte de la circulación.
y tiene dientes y es el número, el reloj, la orilla,
pensar y no es. Entonces hay cortesía, miento,
hay más estómagos, hay ruidos y solo uno y vuelo
a ser la noche, sin besos, sin cuerpo…estoy arriba.
Y arriba hay oro, ¡están las estrellas!
la otra estrella es blanca, no hay blancos
lujosos blancos, ellos mueren, nosotros estamos antes
ellos antes; pero me quedo entre la luz, la estrella baja
son ruidosas, la calle es ruidosa, los huertos también
y hay plata o verbo. Estoy callado pero noto las estrellas
sería de noche, una vez al día y hablaríamos de ellas,
una sí, otra no, unas si otras no y me muevo, voy a lolejos,
o ¡miro a lo lejos!, entre la costa, perdido, pero pronto,
pronto hay un sol o una espina, habría acción y rodearía,
sería el campo perfecto… la sombra…el lago… la fortuna… elmiedo
y otras caras de la luna…sería la luna, pero, somos arboles
entre las estrellas y la estrella es flaca como una uva
y la lámpara va más adentro como queriendo quedar.
dentro, en medio de esto, cercano a la luz
esta el caballo, sus bordes son rosas,
mira al cielo un dia, sus ojos son callados.
Por cada una de las personas esta un filósofo,
habemos personas que piensan en diez,
dentro de las montañas hay ozono, dentro de ellas
las toca el cielo, brota el pelo de cada una de lasestrellas.
Cualquier montaña es verso, hay ozono, tierra
y escombros, menciono las diez plataformas
de la modernidad; habemos unos con los otros,
comamos de la tierra, prendamos fuego,
observemos a las criaturas…pensemos que el mar es profundo,
anunciemos la serenidad de la calle, su otro personaje,
hirvamos entre la gente y mojemos nuestra boca
con ancestros viejos, como los unos a los otros.
protejamos al hijo y recojamos nuestras ofrendas,
seremos póstumos y mantendremos dentro de nuestra
presencia el culto en vano como una hoja que se desliza.
Hay en un reloj, hay dentro de la casa,
hay fuertes vientos, una gigante esfera y sur
y este, entre las montañas, comprendo que el dos, el segundo
los números, como lo dijeron en la escuela, pero
entiendo el uno, con el otro, comiendo con cerrojos
comiendo y diciendo que la nuestra es verde,
nuestra y fuera del alcance o que la luz se va y
está en una esquina; hay otros, otros números
el fuerte… el malo, para malos, para fuertes,
luz de día, luz de noche, crestas evaporadas
antes de ellas como la otra o sirviendo
al dueño de otra como la marea, fuerte, sana,
corriente o corriente, hacia ella como la mía
más de los números o su fuente, creo en uno
el cuento o la suerte. Maduro, siente,
hay que correr,cierro y antes,
puertas y otras, como la noche, presente
pasado, futuro, antes nada, mirando…
hasta callarse, el miedo, la luna, el sueño,
lo caliente, la mente, el pienso, el producto,
otro miraría afuera o adentro, hasta el, hasta el camino,
pensar y pensar; y duele, la suerte duele el número no,
la energía tampoco, son ojos, precios o ruidos
y la mente duele, mas no es tarde hay viento, estelas,
y aire, como la noche, en el día, sin ella
o veo al sol. Cojo todo, llevo todo, tu si, tu no
nosotros volamos, la orilla está en el campo, la otra orilla
y veo todo como antes, antes de partir, mucho antes de serello,
con ello, aparte de mi circunferencia… aparte de la circulación.
y tiene dientes y es el número, el reloj, la orilla,
pensar y no es. Entonces hay cortesía, miento,
hay más estómagos, hay ruidos y solo uno y vuelo
a ser la noche, sin besos, sin cuerpo…estoy arriba.
Y arriba hay oro, ¡están las estrellas!
la otra estrella es blanca, no hay blancos
lujosos blancos, ellos mueren, nosotros estamos antes
ellos antes; pero me quedo entre la luz, la estrella baja
son ruidosas, la calle es ruidosa, los huertos también
y hay plata o verbo. Estoy callado pero noto las estrellas
sería de noche, una vez al día y hablaríamos de ellas,
una sí, otra no, unas si otras no y me muevo, voy a lolejos,
o ¡miro a lo lejos!, entre la costa, perdido, pero pronto,
pronto hay un sol o una espina, habría acción y rodearía,
sería el campo perfecto… la sombra…el lago… la fortuna… elmiedo
y otras caras de la luna…sería la luna, pero, somos arboles
entre las estrellas y la estrella es flaca como una uva
y la lámpara va más adentro como queriendo quedar.
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