calvared
Poeta veterano y reconocido en el portal.
Provisto de una escalera
le vi trepar al balcón.
Pensé primero: ¡un ladrón!
a juzgar por sus maneras.
Lo estudié durante un rato
por saber lo que trataba
él de hacer y vi que entraba
¡uy! por liebre le dan gato
al vecino del primero
pues su esposa, en lencería
la vi yo que recibía
con tres besos al ratero.
Y hete aquí que en el portal,
el vecino que ha llegado,
(ya verás la que se ha armado
-pienso yo- me huele mal)
Entra en casa, yo lo he visto,
su mujer muy sorprendida,
el gigoló en franca huida
y el vecino grita: ¡Cristo!
Al momento, en el balcón
veo al ratero apresurado.
La mujer con un cayado
detrás grita: ¡al ladrón!
Mi vecino va a la zaga
empuñando la escopeta,
-Por mis muertos, Enriqueta
me la has hecho y me la pagas.
El ladrón despavorido
ha doblado ya la esquina
le persigue la vecina
y el esposo da alaridos:
-Sinvergüenzas, desgraciados.
(Da dos tiros de escopeta)
Dando saltos Enriqueta
de milagro se ha librado.
Con los cuernos enredados
en los cables, el vecino
suelta un tiro, triste sino,
y es su pie el acribillado.
-¡Ay, que daño! ¡Malnacidos!
¡Ay, que daño! La escopeta
tira al suelo y Enriqueta
por la esquina se ha perdido.
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