Gustavo Pertierra
Poeta asiduo al portal
Paja es mi carne, ramas son mis venas
y un corazón reseco y orejano
por un sino que pasa tan en vano,
que no sabe siquiera de las penas.
Los lirios, las abejas y azucenas
derogaron en tiempo ya lejano,
mi cargo de gendarme de hortelano
y protector del trigo y las avenas,
porque las aves son mi compañía
y en su vuelo navega mi confianza,
de conocer la inmensa algarabía
de ver desde los cielos la labranza,
liberado de toda la apatía
de esta vida sin vuelos ni esperanza.
y un corazón reseco y orejano
por un sino que pasa tan en vano,
que no sabe siquiera de las penas.
Los lirios, las abejas y azucenas
derogaron en tiempo ya lejano,
mi cargo de gendarme de hortelano
y protector del trigo y las avenas,
porque las aves son mi compañía
y en su vuelo navega mi confianza,
de conocer la inmensa algarabía
de ver desde los cielos la labranza,
liberado de toda la apatía
de esta vida sin vuelos ni esperanza.