Évano
Libre, sin dioses.
El proceso del Arte transcurre por riesgo.
Cada Autor lo conduce por caminos
de ideologías cambiantes a lo largo
de su influencia sobre el tiempo del mundo.
Genera ideales este movimiento;
mas, las realidades de los hombres
prosiguen paralelas al saber de siempre.
Seres eléctricos vagando catenarias
de reglas y métodos perpetuando
miméticas obras en un mundo material.
Procesa el tiempo movible del Artista
el avance de nuevos individuos mientras
el espectador continúa en sentido contrario,
inherente a especular realidades.
Procesa la Obra de Arte contrariedad en alguno
que aprecia la existencia de diferencia,
aunque las rima asonante baile en el centro.
Es posible que algún punto infinito una
a estos seres paralelos, siempre
que la muerte de lo establecido evolucione
donde no se odie la diferencia.
Quizás el arte solo ha existido
en el hueco ofrecido por una realidad
de creadores que van por caminos salvajes y polvo
mientras el mundo circula una cómoda catenaria.
No veo la unión de Artistas y espectadores;
no presiento nuevas realidades
desde esta premonición de ahora,
desde las hojas de los libros de los árboles
que va dejando atrás este riesgo que conduce
por caminos embarrados por lluvia de reglas y métodos
cayendo de una catenaria de ideología inalienable.
Quizá baste escapar y adentrarse más allá
de las hojas de los libros que cuelgan
de los árboles absortos ante el inmenso destrozo
de una selva de infinitas posibilidades.
Quizá baste alejarse de camino y catenaria;
de pasajeros y artistas; y esperar y ver,
desde el punto infinito, la lluvia de sinrazones,
de absurdos y realidades adheridas al vacío, a la nada,
al miedo, a lo material, al siempre,
al agujero intermedio que nos separa a cada uno del otro
y de nosotros mismos.
Cada Autor lo conduce por caminos
de ideologías cambiantes a lo largo
de su influencia sobre el tiempo del mundo.
Genera ideales este movimiento;
mas, las realidades de los hombres
prosiguen paralelas al saber de siempre.
Seres eléctricos vagando catenarias
de reglas y métodos perpetuando
miméticas obras en un mundo material.
Procesa el tiempo movible del Artista
el avance de nuevos individuos mientras
el espectador continúa en sentido contrario,
inherente a especular realidades.
Procesa la Obra de Arte contrariedad en alguno
que aprecia la existencia de diferencia,
aunque las rima asonante baile en el centro.
Es posible que algún punto infinito una
a estos seres paralelos, siempre
que la muerte de lo establecido evolucione
donde no se odie la diferencia.
Quizás el arte solo ha existido
en el hueco ofrecido por una realidad
de creadores que van por caminos salvajes y polvo
mientras el mundo circula una cómoda catenaria.
No veo la unión de Artistas y espectadores;
no presiento nuevas realidades
desde esta premonición de ahora,
desde las hojas de los libros de los árboles
que va dejando atrás este riesgo que conduce
por caminos embarrados por lluvia de reglas y métodos
cayendo de una catenaria de ideología inalienable.
Quizá baste escapar y adentrarse más allá
de las hojas de los libros que cuelgan
de los árboles absortos ante el inmenso destrozo
de una selva de infinitas posibilidades.
Quizá baste alejarse de camino y catenaria;
de pasajeros y artistas; y esperar y ver,
desde el punto infinito, la lluvia de sinrazones,
de absurdos y realidades adheridas al vacío, a la nada,
al miedo, a lo material, al siempre,
al agujero intermedio que nos separa a cada uno del otro
y de nosotros mismos.
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