Pedro Ferreira
Poeta veterano en el portal
EL ESPEJO
A Liz, que se lo debía.
delagua sale el fuego, mas en ella
templarlo piensa .
Juan de Arguijo
Y te dilatas cuanto más te estrechas.
Francisco de Quevedo.
Observé mi figura en el espejo:
los días que corrieron maltratados,
las horas dulces o desaprovechadas,
los labios ausentes y descarnados
que se regaron ayer por entero.
Hurgando en el ojo que se derrama
de hojas otoñales sembrando el piso,
me veo en la pupila aún completo.
Si de aristas desgarradas -y el alma
que sangra la primavera y los besos-,
aún queda cabello por cortar
en el seso. Y en mis versos sirenas
que pueblen el estanque.
Sólo revestir mi faz de Narciso,
cubrirme con el traje de Neptuno
y que Cronos consuma su trabajo.
los días que corrieron maltratados,
las horas dulces o desaprovechadas,
los labios ausentes y descarnados
que se regaron ayer por entero.
Hurgando en el ojo que se derrama
de hojas otoñales sembrando el piso,
me veo en la pupila aún completo.
Si de aristas desgarradas -y el alma
que sangra la primavera y los besos-,
aún queda cabello por cortar
en el seso. Y en mis versos sirenas
que pueblen el estanque.
Sólo revestir mi faz de Narciso,
cubrirme con el traje de Neptuno
y que Cronos consuma su trabajo.
Aguadulce, agosto de 2008
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