pablo barattini
Poeta asiduo al portal
¡Ah! Señor espejo
ése que refleja no soy yo
¡No, no ,no! Aunque lo parezca
puédole probar, si bien observa usted
notará la diferencia
y verá que no es igual.
Comprobado es un hecho,
que si el ojo izquierdo cierro
él me cierre su derecho.
Y son muchas más
razones y argumentos,
vea usted,
fíjese bien,
pero vea con cuidado
y notará,
de que lado han pegado
al mamarracho sus botones.
La ilusión es parecida
pero hay algo que anda mal,
la flor se ha cambiado
de lado en la solapa,
de lugar en el ojal,
más aún no imtentaría
probarme sus zapatos,
imcómodo sería
el izquierdo en el derecho.
¡Mire usted!
¿Cómo me vería
caminando como un pato?
¡Ah! Señor espejo
¡No, no, no!
aquél que refleja no soy yo,
ni cansado ni arrugado
ni mis ojos son tristones,
yo la vida aún la veo
toda llena de colores.
ése que refleja no soy yo
¡No, no ,no! Aunque lo parezca
puédole probar, si bien observa usted
notará la diferencia
y verá que no es igual.
Comprobado es un hecho,
que si el ojo izquierdo cierro
él me cierre su derecho.
Y son muchas más
razones y argumentos,
vea usted,
fíjese bien,
pero vea con cuidado
y notará,
de que lado han pegado
al mamarracho sus botones.
La ilusión es parecida
pero hay algo que anda mal,
la flor se ha cambiado
de lado en la solapa,
de lugar en el ojal,
más aún no imtentaría
probarme sus zapatos,
imcómodo sería
el izquierdo en el derecho.
¡Mire usted!
¿Cómo me vería
caminando como un pato?
¡Ah! Señor espejo
¡No, no, no!
aquél que refleja no soy yo,
ni cansado ni arrugado
ni mis ojos son tristones,
yo la vida aún la veo
toda llena de colores.