Miguel Font
Poeta que considera el portal su segunda casa
Abstraído gozaba contemplando
de una puesta magnífica de sol,
con rasgos humanoides allí estaba,
dirigiéndome toda su atención.
Carecía de orejas y pestañas,
tampoco pude cejas verle yo,
en su calva cabeza ovalada,
dos inmensas pupilas bermellón.
Grandes fueron mi asombro y mi sorpresa,
no sentí, sin embargo algún temor,
el aura que envolvía su figura,
nos fundía en extraña conexión.
De qué sitio del cosmos ha venido?
ignoro si fue real o una ilusión,
el mar y el arenal fueron testigos
de alucinante charla entre los dos.
Con su alargado dedo señalando,
y un acento metálico en la voz,
¿que es eso, preguntó, que se desliza
y parece que cambia de color?
- Dos átomos de hidrógeno, unidos
en sapiente y genial combinación
a uno de oxígeno dan forma al agua,
para la vida básico motor.
Me comprendes?
-Si, pero qué extraño,
en mi mundo nunca la he visto yo!
Dirigió su mirada hacia abajo,
entrecerrando los ojos, inquirió,
-qué es esto tan ligero que pisamos,
y al hacerlo una huella se grabó?
Son partículas de rocas disgregadas,
formadas por el tiempo y la erosión,
generalmente todas son de cuarzo
y es arena su denominación.
Me comprendes?
Si, pero que extraño,
en mi mundo nunca la he visto yo!
Camina una pareja de la mano,
se detienen y besan con pasión,
la dama le regala una sonrisa,
él prende en su cabello una flor.
La criatura parece conmovida,
en su rostro hay un diáfano fulgor,
antes de que pregunte le adelanto,
mi más elaborada explicación.
-Es un sentir profundo e inefable,
de muchas emociones productor,
compleja afinidad entre dos seres,
es unidad, apego, es devoción.
Me comprendes?
No , pero no importa,
allá en mi mundo es simplemente amor...
Y con tristeza vi que se elevaba,
en bello haz de luz multicolor...
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