Un cálido sosiego
abraza mi alma.
Como la brisa del mar en verano
mi alegría esta presente
en la mayoría de los días.
No necesito soñar
ni irme al ayer,
ni crear el ilusorio mañana.
Con este momento de ahora
mis ojos se llenan,
mis oídos se calman,
las sensaciones me sacian
me mantienen viva,
y los sueños no entran en mi,
porque “la luz de hoy”
se mantiene en todos los momentos,
como un faro siempre presente.
Cuando lo busco
su luz aparece,
cuando me pierdo
la claridad de su presencia,
me tranquiliza.
Parece una aurora
en las noches de espera
y se donde esta
tan solo por su larga ráfaga
que gira perpetua.
abraza mi alma.
Como la brisa del mar en verano
mi alegría esta presente
en la mayoría de los días.
No necesito soñar
ni irme al ayer,
ni crear el ilusorio mañana.
Con este momento de ahora
mis ojos se llenan,
mis oídos se calman,
las sensaciones me sacian
me mantienen viva,
y los sueños no entran en mi,
porque “la luz de hoy”
se mantiene en todos los momentos,
como un faro siempre presente.
Cuando lo busco
su luz aparece,
cuando me pierdo
la claridad de su presencia,
me tranquiliza.
Parece una aurora
en las noches de espera
y se donde esta
tan solo por su larga ráfaga
que gira perpetua.