Enrique Floriano
Poeta fiel al portal
Oye la música de los hombres desesperados,
fantasmagóricos en el parque de las violetas,
muertos del canto
sobre este rock de la tristeza.
Puedes oírlos en el santuario
de la hojarasca y de la estridencia
enmascarados de sombra y mueca.
Sigue la ruta de sus estragos;
encontrarás una limpieza
de confusiones en su regazo,
pero cuidado con su blasfemia.
No los confundas con pasajeros amantes o hados
de las plutónicas tierras.
Notarás suavemente en sus labios
musitación que sueños encierra.
fantasmagóricos en el parque de las violetas,
muertos del canto
sobre este rock de la tristeza.
Puedes oírlos en el santuario
de la hojarasca y de la estridencia
enmascarados de sombra y mueca.
Sigue la ruta de sus estragos;
encontrarás una limpieza
de confusiones en su regazo,
pero cuidado con su blasfemia.
No los confundas con pasajeros amantes o hados
de las plutónicas tierras.
Notarás suavemente en sus labios
musitación que sueños encierra.