Sereno; cerró sus ojos, abrió su boca.
Mientras la brisa besaba con fuerza su mejilla derecha.
Sacó su lengua, lo que quedaba de ella.
Finos hilos carmesí haciéndose uno con el viento.
Silencio; el sonido del frote de las hojas.
El tiempo pasaba sin prisa como hace minutos.
Sacó su lengua, lo que quedaba de ella.
Su voz ya sólo un recuerdo haciéndose lejano.
Sombrío; cerró su boca, abrió sus ojos.
Enfrentando al mundo con el poder de su mirada.
Ya nada sería lo mismo, sin ella a su lado.
El recuerdo de un ayer, un tesoro no valorado.
Subyugado; con la fácil decisión tomada.
La cuerda lista, de valor armado, total entrega.
Entre sus dedos, entre su cuello, aprieta y salto mortal.
Adiós amor. Entre ella y yo, ya no queda más.
Por: Vera L Pérez
Gracias por leer.
Mientras la brisa besaba con fuerza su mejilla derecha.
Sacó su lengua, lo que quedaba de ella.
Finos hilos carmesí haciéndose uno con el viento.
Silencio; el sonido del frote de las hojas.
El tiempo pasaba sin prisa como hace minutos.
Sacó su lengua, lo que quedaba de ella.
Su voz ya sólo un recuerdo haciéndose lejano.
Sombrío; cerró su boca, abrió sus ojos.
Enfrentando al mundo con el poder de su mirada.
Ya nada sería lo mismo, sin ella a su lado.
El recuerdo de un ayer, un tesoro no valorado.
Subyugado; con la fácil decisión tomada.
La cuerda lista, de valor armado, total entrega.
Entre sus dedos, entre su cuello, aprieta y salto mortal.
Adiós amor. Entre ella y yo, ya no queda más.
Por: Vera L Pérez
Gracias por leer.