EL POETA MENOR
Poeta recién llegado
Hay quien la oye de lejos y la entiende
como buscando la suerte oportuna
de alguien y así dejarle su fortuna
que es de un oro que no se vende.
Hay quien la oye y, cosa que sorprende
oye su destino de viviente o una
razón suficiente, como la luna
de la zamba que algún patio defiende.
Hay una sentida música dispuesta
a hallarte, si en su fuego o su ternura
no lo sé, sí, que en un instante de èsta
rigurosa prisión, irà a encontrarte,
sujeto a tu estrella, desde la pura
y exclusiva necesidad de su arte.
como buscando la suerte oportuna
de alguien y así dejarle su fortuna
que es de un oro que no se vende.
Hay quien la oye y, cosa que sorprende
oye su destino de viviente o una
razón suficiente, como la luna
de la zamba que algún patio defiende.
Hay una sentida música dispuesta
a hallarte, si en su fuego o su ternura
no lo sé, sí, que en un instante de èsta
rigurosa prisión, irà a encontrarte,
sujeto a tu estrella, desde la pura
y exclusiva necesidad de su arte.
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