guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Hoy me levante con una tristeza en particular,
miraba a todos lados
y me sentía muy neutral,
veía el tiempo correr en mi celular y...
yo no podía moverme,
era como un objeto el cual se detiene
y deja que las demás cosas se presten...
Esta galleta ayer se quedó sin luz,
en la más recóndita oscuridad,
pues el ángel que esperaba nunca se presentó,
y quien sabe las cosas pasan por algo
y yo no debería criticarlas tanto,
era un simple mortal
hombre de metro setenta piel morena y de corto cabello,
regular a lo cotidiano,
quizás estrambótico en otro plano...
Ideas muy claras de cristales tan sin cura,
aliento del mas bueno,
complejos?
complejos con deber y con derecho,
pues nunca me proclamé ser perfecto,
es mas era como cualquier otro,
solo tratando de ser diferente a los demás
para que no digan las mujeres que uno no tenía cura...
Rasta era mi posición y que me perdonen mis seguidoras (si algún día hubo alguna)
pero tenía mis principios
eran los de paz y no los de guerra,
eran lo de ser menos materialista y dejar de pensar con la billetera,
y es que así quería que me quisieran
por mi forma de escribir
o por la forma de mi onda cuando soltaba mi voz dura...
Pero mirar a través de aquella venta
me puso en perspectiva y en camino
que todo era una gran mentira,
que de verdad no estaba templado,
que de verdad nada estaba bien arreglado,
por eso quizás aquella lágrima se desprendió
de mi rostro
y cierta tristeza invadió mi cerebro...
Estaba mal y creí encontrar una solución ya!
los problemas en mi casa me consumían cada día,
y me convertían en una persona muy fría,
hasta había construido mi propio mundo
tan solo y tan moribundo,
hasta que esa misma soledad me abrió los ojos
es ahí cuando un numero me vino a la mente
y creo que ya era hora de marcarlo en mi celular...
Porque después de aquella reacción mía
quizás al miedo,
quizás al mar,
quizás a los problemas de mi hogar,
debía ir al psicólogo y afrontar todos esos males que no me dejaban respirar
y dejar de llorar
y por fin poder caminar de verdad...
miraba a todos lados
y me sentía muy neutral,
veía el tiempo correr en mi celular y...
yo no podía moverme,
era como un objeto el cual se detiene
y deja que las demás cosas se presten...
Esta galleta ayer se quedó sin luz,
en la más recóndita oscuridad,
pues el ángel que esperaba nunca se presentó,
y quien sabe las cosas pasan por algo
y yo no debería criticarlas tanto,
era un simple mortal
hombre de metro setenta piel morena y de corto cabello,
regular a lo cotidiano,
quizás estrambótico en otro plano...
Ideas muy claras de cristales tan sin cura,
aliento del mas bueno,
complejos?
complejos con deber y con derecho,
pues nunca me proclamé ser perfecto,
es mas era como cualquier otro,
solo tratando de ser diferente a los demás
para que no digan las mujeres que uno no tenía cura...
Rasta era mi posición y que me perdonen mis seguidoras (si algún día hubo alguna)
pero tenía mis principios
eran los de paz y no los de guerra,
eran lo de ser menos materialista y dejar de pensar con la billetera,
y es que así quería que me quisieran
por mi forma de escribir
o por la forma de mi onda cuando soltaba mi voz dura...
Pero mirar a través de aquella venta
me puso en perspectiva y en camino
que todo era una gran mentira,
que de verdad no estaba templado,
que de verdad nada estaba bien arreglado,
por eso quizás aquella lágrima se desprendió
de mi rostro
y cierta tristeza invadió mi cerebro...
Estaba mal y creí encontrar una solución ya!
los problemas en mi casa me consumían cada día,
y me convertían en una persona muy fría,
hasta había construido mi propio mundo
tan solo y tan moribundo,
hasta que esa misma soledad me abrió los ojos
es ahí cuando un numero me vino a la mente
y creo que ya era hora de marcarlo en mi celular...
Porque después de aquella reacción mía
quizás al miedo,
quizás al mar,
quizás a los problemas de mi hogar,
debía ir al psicólogo y afrontar todos esos males que no me dejaban respirar
y dejar de llorar
y por fin poder caminar de verdad...