dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Soñaba tanto el fraile, fue tan alto
sueño que de la celda, ave, él salía
trocándose la noche en claro día,
y desde la ventana dio un gran salto.
Saltó al abismo hallándose muy falto
de alas para elevarse en la sombría
y tenebrosa noche. No sabía
que pesa la ambición como el basalto.
Ser obispo soñó, cardenal, Papa,
soñó oro, con mujeres, con halagos
y fue tan rico y fue tan poderoso
que en sueños fue feliz dueño del mapa,
los hombres de sus tierras, de sus lagos
y soñando murió el fraile ambicioso.
Eladio Parreño Elías
22-Agosto-2012