Sale el sol detrás de la casa
rojo como la sangre,
rojo se derrama
tiñendo el cielo de grana,
luego lo pinta de naranja.
Hace mas frió,
el cuerpo se destempla
a la hora del alba.
Lloran los cristales del autobús
que siempre me lleva al mismo sitio.
Atravieso los jardines de Murillo,
conozco cada árbol
cada piedra;
y su luz me despierta
dirigiéndome al trabajo
donde estaré
hasta que empiece la tarde.
rojo como la sangre,
rojo se derrama
tiñendo el cielo de grana,
luego lo pinta de naranja.
Hace mas frió,
el cuerpo se destempla
a la hora del alba.
Lloran los cristales del autobús
que siempre me lleva al mismo sitio.
Atravieso los jardines de Murillo,
conozco cada árbol
cada piedra;
y su luz me despierta
dirigiéndome al trabajo
donde estaré
hasta que empiece la tarde.