EL FRÍO INDIFERENTE DE LA PENA
Acúsame, si estás legitimada,
de ser el impostor que te condena
al frío indiferente de la pena
que sientes por un alma encadenada.
Insúltame con ecos de esa Nada
que luce triste, pálida y serena,
con halos de sublime luna llena.
con rabia por saberte aniquilada.
Entierra para siempre la amargura.
Que sólo con tus lágrimas ofendes
un rostro que es ejemplo de hermosura.
Motivos no te faltan si pretendes
culparme del dolor que te tortura:
Son llamas de un amor que no comprendes.
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