jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
flaca, fíjate qué feliz coincidencia
por un lado yo tengo que salirme del cuarto donde rento ahora
porque la casera me dijo que otro mes de atraso ya no me lo pasaba
y por otra parte el inquilino del bonito apartamento
que tu padre te regaló por tus quince años
acaba de terminar su contrato y ahora el lugar está deshabitado
así que se me ha ocurrido la maravillosa idea
de sugerirte que nos fuéramos a vivir juntos tú y yo
aunque sé muy bien que al principio
resultaría difícil tener que lidiar con el escándalo
que levantaría en tu familia el hecho de que una muchacha como tú
apenas cumplidos los 20
se haya puesto a vivir con un vejete como yo
y que encima lo hagan en el apartamento de ella
y que encima sea ella la única que trabaja de los dos
porque resulta que el vejete es poeta y al parecer está muy ocupado
escribiendo sus putos poemas románticos no se sabe en realidad
con qué objeto si luego los publica en internet y ni siquiera cobra por hacerlo
-y además quién hijos de puta le pagaría por leer esa bazofia-
resultaría difícil, yo sé, y más para ti
que siempre has vivido tan apegada a tu casa y respetado
toda esa serie de complicadas normas por las que se rige
la convivencia bajo el techo de tus padres
y eso sin contar el hecho de que siempre estaría latente la posibilidad
de que un grupo de parientes tuyos decidiera venir a buscarme
para meterme una golpiza que me dejara medio inválido
y quizás idiota para ver si de esta manera escarmiento
y te dejo de una puta vez en paz
pero...
pero a lo mejor no pasa nada de eso
a lo mejor tus padres se toman el asunto con filosofía
y tus hermanos se acercan a tomarse unos vinos con nosotros
y luego progresivamente todo el mundo acaba por aceptar la situación
¿no crees que deberíamos hacer la prueba
a ver si resulta el arrejunte?
tú pondrías las reglas y fijarías la rutina a seguir y todo eso
y yo me quedaría en casa a barrer y trapear y hacer comida
y sacaría a tu perro a pasear al parque dos veces al día
para que tú pudieras dedicarte a trabajar sin preocuparte de nada
en las noches yo te esperaría recién bañado y perfumado
y con una copa de vino tinto y un plato de lasaña o unas crepas
cenaríamos en el balcón y luego pondríamos algo de música
y apagaríamos las luces dejando sólo una vela encendida
y nos desnudaríamos en la sala y bailaríamos romanticamente
como en alguna de esas putas películas de hollywood
para luego dar en la alfombra con los cuerpos fundidos
donde haríamos el amor suavemente
sin prisas, una hora, dos horas
hasta terminar saciados y quedar dormidos abrazados
y en la madrugada yo me despertaría y volvería a hacer el amor
contigo a medias dormida
cada noche así durante los meses que le hicieran falta
a la magia para desaparecer y a nosotros para volver a la tierra
y darnos de frente con la cruda realidad y tener que separarnos
y empezar a seguir otra vez cada quien por su propio
solitario y triste e interminable camino
por un lado yo tengo que salirme del cuarto donde rento ahora
porque la casera me dijo que otro mes de atraso ya no me lo pasaba
y por otra parte el inquilino del bonito apartamento
que tu padre te regaló por tus quince años
acaba de terminar su contrato y ahora el lugar está deshabitado
así que se me ha ocurrido la maravillosa idea
de sugerirte que nos fuéramos a vivir juntos tú y yo
aunque sé muy bien que al principio
resultaría difícil tener que lidiar con el escándalo
que levantaría en tu familia el hecho de que una muchacha como tú
apenas cumplidos los 20
se haya puesto a vivir con un vejete como yo
y que encima lo hagan en el apartamento de ella
y que encima sea ella la única que trabaja de los dos
porque resulta que el vejete es poeta y al parecer está muy ocupado
escribiendo sus putos poemas románticos no se sabe en realidad
con qué objeto si luego los publica en internet y ni siquiera cobra por hacerlo
-y además quién hijos de puta le pagaría por leer esa bazofia-
resultaría difícil, yo sé, y más para ti
que siempre has vivido tan apegada a tu casa y respetado
toda esa serie de complicadas normas por las que se rige
la convivencia bajo el techo de tus padres
y eso sin contar el hecho de que siempre estaría latente la posibilidad
de que un grupo de parientes tuyos decidiera venir a buscarme
para meterme una golpiza que me dejara medio inválido
y quizás idiota para ver si de esta manera escarmiento
y te dejo de una puta vez en paz
pero...
pero a lo mejor no pasa nada de eso
a lo mejor tus padres se toman el asunto con filosofía
y tus hermanos se acercan a tomarse unos vinos con nosotros
y luego progresivamente todo el mundo acaba por aceptar la situación
¿no crees que deberíamos hacer la prueba
a ver si resulta el arrejunte?
tú pondrías las reglas y fijarías la rutina a seguir y todo eso
y yo me quedaría en casa a barrer y trapear y hacer comida
y sacaría a tu perro a pasear al parque dos veces al día
para que tú pudieras dedicarte a trabajar sin preocuparte de nada
en las noches yo te esperaría recién bañado y perfumado
y con una copa de vino tinto y un plato de lasaña o unas crepas
cenaríamos en el balcón y luego pondríamos algo de música
y apagaríamos las luces dejando sólo una vela encendida
y nos desnudaríamos en la sala y bailaríamos romanticamente
como en alguna de esas putas películas de hollywood
para luego dar en la alfombra con los cuerpos fundidos
donde haríamos el amor suavemente
sin prisas, una hora, dos horas
hasta terminar saciados y quedar dormidos abrazados
y en la madrugada yo me despertaría y volvería a hacer el amor
contigo a medias dormida
cada noche así durante los meses que le hicieran falta
a la magia para desaparecer y a nosotros para volver a la tierra
y darnos de frente con la cruda realidad y tener que separarnos
y empezar a seguir otra vez cada quien por su propio
solitario y triste e interminable camino
Última edición: