Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El gallinero
La señora mantenida
es mujer de mucha puerta,
si su mundo es todo huerta
ella te hace la comida.
Y el señor que come poco
y lo poco es exquisito,
de mujeres es el coco
y de hombres requisito.
Cuando come no se habla
con la tata criadora,
ella sirve entre su falda
y el se coge a su escarola.
Y la dama estando breve
y el varón de ojitos golfos,
ni se encanan, ni se atreven
porque están bebiendo sordos.
Dijo así su mayordomo:
¿Los señores toman té?
Contestó primero el loro:
¡Qué tomate Mari Fe!
Y al cruzarse las miradas
dieron parte y vieron ley...
En gargantas refinadas
cacarea el gallo infiel.
Terminaron el banquete
y hubo guiño a la ocasión.
Mari Fe está en el tapete
y el marido disculpó,
al saber que se somete
mantenida del amor.
La señora mantenida
es mujer de mucha puerta,
si su mundo es todo huerta
ella te hace la comida.
Y el señor que come poco
y lo poco es exquisito,
de mujeres es el coco
y de hombres requisito.
Cuando come no se habla
con la tata criadora,
ella sirve entre su falda
y el se coge a su escarola.
Y la dama estando breve
y el varón de ojitos golfos,
ni se encanan, ni se atreven
porque están bebiendo sordos.
Dijo así su mayordomo:
¿Los señores toman té?
Contestó primero el loro:
¡Qué tomate Mari Fe!
Y al cruzarse las miradas
dieron parte y vieron ley...
En gargantas refinadas
cacarea el gallo infiel.
Terminaron el banquete
y hubo guiño a la ocasión.
Mari Fe está en el tapete
y el marido disculpó,
al saber que se somete
mantenida del amor.