BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
A gala lo llevo el ser gandul
no me quiebran los espejos
ni me azota el viento Sur.
Con mucha honra dedico
mis horas, a nada en concreto,
y menos aún, a pasearme por las obras.
Lleno de cemento y persiguiendo
azucenas, se me pasa el tiempo,
ni robo ni mato ni escarmiento, adolezco,
simplemente, de falta de ganas.
No me insistan, que ni quiero
ni puedo ni creo en trabajar
cuarenta horas a la semana,
sólo para divagar.
©
no me quiebran los espejos
ni me azota el viento Sur.
Con mucha honra dedico
mis horas, a nada en concreto,
y menos aún, a pasearme por las obras.
Lleno de cemento y persiguiendo
azucenas, se me pasa el tiempo,
ni robo ni mato ni escarmiento, adolezco,
simplemente, de falta de ganas.
No me insistan, que ni quiero
ni puedo ni creo en trabajar
cuarenta horas a la semana,
sólo para divagar.
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