carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
El corazón no siempre se acredita,
pero clamora y el dolor camina como gato.
Runrunea, nos clava la mirada, se detiene
y no huye: presenta su pausada estampa
y la maúlla y, en la soledad, emite un lloro.
El gato parece de niño en hambre de presencia.
¡Felina sombra, dolorosa, que clava sus uñas
en la carne viva del hombre que soy!
Alguien me mira sospechosamente.
Ha de ser mi corazón en su indiscreto paso.
5-13-2007 / De «El hombre extendido»
http://carloslopezdzur-carlos.blogspot.com/2008/08/indice-heideggerianas.html
pero clamora y el dolor camina como gato.
Runrunea, nos clava la mirada, se detiene
y no huye: presenta su pausada estampa
y la maúlla y, en la soledad, emite un lloro.
El gato parece de niño en hambre de presencia.
¡Felina sombra, dolorosa, que clava sus uñas
en la carne viva del hombre que soy!
Alguien me mira sospechosamente.
Ha de ser mi corazón en su indiscreto paso.
5-13-2007 / De «El hombre extendido»
http://carloslopezdzur-carlos.blogspot.com/2008/08/indice-heideggerianas.html