Alex Courant
Poeta adicto al portal
El gato y la luna
En lo alto, noche a noche, en las cornisas,
como siendo en las sombras, transparente,
o una erigida estatua al penitente,
ve a las estrellas emerger sumisas.
Entre claveles, rosas y artemisas,
enclava su mirada refulgente,
inquieta y anhelante hacia el poniente,
donde enfilan las nubes y sus risas.
En el cielo, la luna se abre brecha,
con su ritmo, celeste y errabundo,
se envuelve en sus centurias, arrogante.
Él, perspicaz y tímido, la acecha,
la ve rodar fastuosa por el mundo
como un cuenco con leche muy distante.
::Hola amiga Ariadne. Te agradezco que te hayas tomado la molestia de pasar a leer este humilde soneto y dejarme tan lindo comentario. De verdad muchas gracias.::