El gato maulla para ver la luna, ésta agradecia por su llamado, lo ilumina con su manto repleto de esplendor. El gato se queda profundamente maravillado y despues se queda dormido teniendo una cara plácida y un cuerpo relajado, mientras que en su sueño, un beso suyo alcanza a la luna. Esta se sonroja, haciéndola más feliz; moviendo las aguas terrenales de una forma suave y tranquila.
La humanidad puede estar a salvo porque se pronosticaba que iba a suceder un levantamiento de las olas; éstas al parecer, iban a alcanzar 10 metros de altura e iban a arrasar con cuanto ser se atravesara en su camino, incluyendo aquellos que están acostumbrados al agua.
A la mañana siguiente, el sol se levanta en el lejano e inalcanzable horizonte y habla con el gato en cuestión. Le agradece por haberle hecho una reverencia a la luna, pues éste dijo que ella es frecuentemente olvidada, no tenida en cuenta y algunas veces, expuesta a burlas. Ella estaba molesta porque los seres de este planeta no valoraban o peor aún, no estaban conscientes de su inmenso poder e iba a descargar toda su ira controlando los océanos que conforman el globo para generar una destrucción inimaginable. Peor que los tsunamis.
La luna, con tu sincero y tierno llamado se tranquilizó, dijo el sol. El gato simplemente esbozó una sonrisa, su pelaje brillaba y sus ojos estaban aguados. Se alejó y se internó en el bosque, rumbo a una cabaña que era su hogar. La luna, al caer la noche le hace un llamado al gato a través de un sueño que parecía muy real. Le dijo al pequeño felino, gracias.
Edgardo M. Rodríguez M.
-Klaw-
La humanidad puede estar a salvo porque se pronosticaba que iba a suceder un levantamiento de las olas; éstas al parecer, iban a alcanzar 10 metros de altura e iban a arrasar con cuanto ser se atravesara en su camino, incluyendo aquellos que están acostumbrados al agua.
A la mañana siguiente, el sol se levanta en el lejano e inalcanzable horizonte y habla con el gato en cuestión. Le agradece por haberle hecho una reverencia a la luna, pues éste dijo que ella es frecuentemente olvidada, no tenida en cuenta y algunas veces, expuesta a burlas. Ella estaba molesta porque los seres de este planeta no valoraban o peor aún, no estaban conscientes de su inmenso poder e iba a descargar toda su ira controlando los océanos que conforman el globo para generar una destrucción inimaginable. Peor que los tsunamis.
La luna, con tu sincero y tierno llamado se tranquilizó, dijo el sol. El gato simplemente esbozó una sonrisa, su pelaje brillaba y sus ojos estaban aguados. Se alejó y se internó en el bosque, rumbo a una cabaña que era su hogar. La luna, al caer la noche le hace un llamado al gato a través de un sueño que parecía muy real. Le dijo al pequeño felino, gracias.
Edgardo M. Rodríguez M.
-Klaw-