Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Gran Sueño
Vive el alma fatigada e ignorante
con la vigilia del vivo,
con la incertidumbre del muerto,
que se anuda la corbata al cuello
para salir esplendoroso en la foto
de los apagados colores,
de su viril grandeza,
con los trapos vacuos y limpios
de su interminable y eterno domingo,
esplendoroso de sensatez y de virtud
y tristemente aplaudido
en su carismático y risueño, día festivo;
Cuando llega la hora
de publicar nuestros adorados versos,
a todos se nos endereza el cuello
de tanto cavilar y pensar,
en ese momento se nos acabará el dolor
que fabrica poemas con el viento, en el resuello,
es la sabiduría del saber y del pensar libremente
con los amarillos sueños, del siempre ahora,
y del futuro próximo y presente,
los que sabrá expresar el poeta en futuros poemas
con el beneplácito
de las tranquilas y venerables musas,
con el constante cavilar e imaginar
las palabras y razones escondidas
y escritas en nuestros aturdidos corazones,
que viajan por un cosmos cansado y sin espacio
hacia las palabras que en silencio hablan y conversan,
con nuestros venerables sueños.
Autor: Ángel San Isidro
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