Arcangel
Poeta recién llegado
Finaliza la cruenta batalla,
solo un guerrero queda en pie,
solo él queda para la gloria
para la gloria de qué
Antaño la sangre del vencido,
le enaltecía y le daba vigor,
para seguir partiendo cráneos,
de plebeyos convertidos a soldados.
El fulgor de la batalla,
le henchía de orgullo vacuo,
le daba las efímeras fuerzas,
cuando todo se desmoronaba.
Ahora, su cuerpo teñido,
de frío y rojo bermellón,
y el tapizado suelo de cadáveres,
le hacen perder entereza.
Solo piensa en una cosa
¿Por qué?
Su espada ya despuntada,
se le antoja pesada e inútil.
Camina entre los cuerpos,
entre quejidos y lastimeros sollozos,
buscando la redención,
buscando el perdón.
Un perdón que no obtendrá,
un perdón que no merece,
cae sobre la encharcada tierra,
y recoge el cuerpo de un joven.
Lo acuna entre sus brazos,
como si con ello lo reviviese,
llora y gime desconsoladamente,
hasta que el joven abre los ojos.
Con ojos inundados observa,
una daga surgiendo del suelo,
mientras se clava en su corazón,
piensa Justo final para un pecador.
solo un guerrero queda en pie,
solo él queda para la gloria
para la gloria de qué
Antaño la sangre del vencido,
le enaltecía y le daba vigor,
para seguir partiendo cráneos,
de plebeyos convertidos a soldados.
El fulgor de la batalla,
le henchía de orgullo vacuo,
le daba las efímeras fuerzas,
cuando todo se desmoronaba.
Ahora, su cuerpo teñido,
de frío y rojo bermellón,
y el tapizado suelo de cadáveres,
le hacen perder entereza.
Solo piensa en una cosa
¿Por qué?
Su espada ya despuntada,
se le antoja pesada e inútil.
Camina entre los cuerpos,
entre quejidos y lastimeros sollozos,
buscando la redención,
buscando el perdón.
Un perdón que no obtendrá,
un perdón que no merece,
cae sobre la encharcada tierra,
y recoge el cuerpo de un joven.
Lo acuna entre sus brazos,
como si con ello lo reviviese,
llora y gime desconsoladamente,
hasta que el joven abre los ojos.
Con ojos inundados observa,
una daga surgiendo del suelo,
mientras se clava en su corazón,
piensa Justo final para un pecador.