Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Toca el elfo oscuro
su mítica flauta
y las hadas bailan
suave danza alada
en diáfana ronda.
Evaden su instinto
vivaces y cautas.
Pero, enamorada
del elfo y osada,
un hada lo invoca.
De amor imposible,
ambos languidecen
aunque se prometen
hallar un vidente
que su traba rompa.
El elfo y el hada,
ríen, se divierten.
Pero sin tenerse,
su idilio doliente,
hada y elfo lloran.
Y qué semejanza:
-pienso ocultamente-
cual humanos seres,
amando padecen
quimérica historia.
su mítica flauta
y las hadas bailan
suave danza alada
en diáfana ronda.
Evaden su instinto
vivaces y cautas.
Pero, enamorada
del elfo y osada,
un hada lo invoca.
De amor imposible,
ambos languidecen
aunque se prometen
hallar un vidente
que su traba rompa.
El elfo y el hada,
ríen, se divierten.
Pero sin tenerse,
su idilio doliente,
hada y elfo lloran.
Y qué semejanza:
-pienso ocultamente-
cual humanos seres,
amando padecen
quimérica historia.