Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Divago en los campos del amor
nos fecunda como un todo
intermedia desde su hechizo
obnubila y carcome la razón.
De el aprendí que todo es de a dos
que nada ni nadie es más que el sentir
que por algo existe el instinto
en cada andén del corazón.
Que la vida sin el no es vida
que conforma el alma de todo ser
que el origen porta su existencia
feliz es el que intenta cada brote de su piel.
nos fecunda como un todo
intermedia desde su hechizo
obnubila y carcome la razón.
De el aprendí que todo es de a dos
que nada ni nadie es más que el sentir
que por algo existe el instinto
en cada andén del corazón.
Que la vida sin el no es vida
que conforma el alma de todo ser
que el origen porta su existencia
feliz es el que intenta cada brote de su piel.
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