Cuando te sumerges en el tedio eres insoportable.Intentas compartir tal vil ponzoña con todos los que te rodean.Pero lo que tus ojos tenebrosos no saben es que ellos gozan de una eternidad inmaculada,dada por el arte a los santos sentidos.Tú,pecaminoso,los has defraudado encerrándote en una cripta obscura de razón pura y,por lo tanto,tienes que pagarlo.Creías que así podías asir soberbio la esencia trascendental de Dios.No te dabas cuenta,en tu vil ignorancia,que aquello que buscabas ya impregna la naturaleza real de las cosas.Así pues,sufre por tu ascetismo obtuso y recalcitrante.Yo ya he llegado a la extasiada contemplación de lo Infinito,a través de los ojos.Esos luceros divinos sin los cuales tantearíamos en una obscuridad insondable y paupérrima.Hazme caso,abandona el cilicio castrador y déjate engullir por el vaporoso arte que abre puertas insondables ese viejo desconocido que es tu sagrado cuerpo.