Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Martillo poderoso en lontananza,
llevado de la mano del herrero,
golpea sobre el yunque vulcanero
en alba sin igual su bienandanza.
Que ha vuelto en una viva remembranza,
ardiendo el alma al fuego verdadero,
que sopla el fuelle, vida al noble acero,
que surca tierra fértil la labranza!
Te pido en mi alegría que te quedes
y guardes de los tuyos el destino:
Hermano que en la fe todo lo puedes.
Que truene el olifante peregrino,
y lanze el pescador las santas redes,
que el ángel nos señala el buen camino!
llevado de la mano del herrero,
golpea sobre el yunque vulcanero
en alba sin igual su bienandanza.
Que ha vuelto en una viva remembranza,
ardiendo el alma al fuego verdadero,
que sopla el fuelle, vida al noble acero,
que surca tierra fértil la labranza!
Te pido en mi alegría que te quedes
y guardes de los tuyos el destino:
Hermano que en la fe todo lo puedes.
Que truene el olifante peregrino,
y lanze el pescador las santas redes,
que el ángel nos señala el buen camino!
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