Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El HIJO DEL CURA
Nunca vas al culto,
ni tampoco a misa,
ni rezas poco,
y menos mucho.
¡Cuándo serás un hombre de verdad!
Sorprendido me dejas, puritana,
que me acerco todos los días a tu reja,
mucho rezo cuando imploro tu mañana
y cuando llamo tu iglesia está cerrada.
¿No será que de infaustos
llena tienes toda el alba,
y esperando un holocausto
ya la tienes encantada
para un príncipe con alas?
Mira bien a quien lo das,
que los príncipes volubles,
hasta en cuentos hay azules
que son príncipe Satán.
Me pretendes todo serio
y ya un pájaro cantó,
que soy monja y monasterio
y hay un monje de pasión.
Lo celebro y mal me sabe,
que de monje no me doy;
cuando quieras pon la llave
porque el hijo será dios,
y de ateos también padre
me reciba en comunión.
¿Quién platica en esta entrada?,
no conozco a esa voz.
Puritana… ¿estás con gana?
Sí, señor, lo estoy.
Es el hombre de la llama
que me llama con tesón,
y su fuego es tan grana
que la puerta se le abrió.
Si no reza, no te ama
y no suplica tu perdón.
Déjalo que entre azada,
si no vuelve es de ocasión,
y si vuelve es la espada…
Ya tenemos al padrón.
Nunca vas al culto,
ni tampoco a misa,
ni rezas poco,
y menos mucho.
¡Cuándo serás un hombre de verdad!
Sorprendido me dejas, puritana,
que me acerco todos los días a tu reja,
mucho rezo cuando imploro tu mañana
y cuando llamo tu iglesia está cerrada.
¿No será que de infaustos
llena tienes toda el alba,
y esperando un holocausto
ya la tienes encantada
para un príncipe con alas?
Mira bien a quien lo das,
que los príncipes volubles,
hasta en cuentos hay azules
que son príncipe Satán.
Me pretendes todo serio
y ya un pájaro cantó,
que soy monja y monasterio
y hay un monje de pasión.
Lo celebro y mal me sabe,
que de monje no me doy;
cuando quieras pon la llave
porque el hijo será dios,
y de ateos también padre
me reciba en comunión.
¿Quién platica en esta entrada?,
no conozco a esa voz.
Puritana… ¿estás con gana?
Sí, señor, lo estoy.
Es el hombre de la llama
que me llama con tesón,
y su fuego es tan grana
que la puerta se le abrió.
Si no reza, no te ama
y no suplica tu perdón.
Déjalo que entre azada,
si no vuelve es de ocasión,
y si vuelve es la espada…
Ya tenemos al padrón.
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