No busques en los templos,
ni en las palabras santas.
El silencio es maestro
cuando el alma se aquieta.
Allí, donde respiras,
mora el misterio eterno,
una voz sin sonido
que te nombra sin nombre.
Ser espiritual
no es huir de la tierra,
es sentir que en la piedra
late el mismo latido.
Caminar despacio,
mirar sin poseer,
y al rozar la flor,
saberse también flor.
La espiritualidad
no es altura ni meta,
es el hilo invisible
que une al hombre con todo.
ni en las palabras santas.
El silencio es maestro
cuando el alma se aquieta.
Allí, donde respiras,
mora el misterio eterno,
una voz sin sonido
que te nombra sin nombre.
Ser espiritual
no es huir de la tierra,
es sentir que en la piedra
late el mismo latido.
Caminar despacio,
mirar sin poseer,
y al rozar la flor,
saberse también flor.
La espiritualidad
no es altura ni meta,
es el hilo invisible
que une al hombre con todo.