Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Trozos de papel,
es lo único que queda,
imágenes del ayer,
por toda una vida entera.
Pegado a la pared,
ahora un mudo testigo,
un yerto retrato de él,
en el mundo de los vivos.
Memorias que no terminan,
puedes ver el miedo plasmado,
en aquel hombre de la fotografía,
y percibir su halo apagado.
Como si fuera mentira,
un día le favoreciera la suerte,
con esos ojos sin pupila,
y dicha postura indiferente.
A falta de sonrisa,
una mueca que hiere,
tal vez aun nos mira,
tal vez aun nos siente.
En su lánguida fachada,
esconde quizás tragedia,
tiene un dejo de nostalgia,
que lo encadena a esta tierra.
Con un tono sepia,
que enfatiza más su velo,
parece que nos vigila,
y reclama pises ese suelo.
El mundo presente le olvida,
y permanece su gesto cruel,
ese hombre de la fotografía,
un día seremos tu y yo también.
es lo único que queda,
imágenes del ayer,
por toda una vida entera.
Pegado a la pared,
ahora un mudo testigo,
un yerto retrato de él,
en el mundo de los vivos.
Memorias que no terminan,
puedes ver el miedo plasmado,
en aquel hombre de la fotografía,
y percibir su halo apagado.
Como si fuera mentira,
un día le favoreciera la suerte,
con esos ojos sin pupila,
y dicha postura indiferente.
A falta de sonrisa,
una mueca que hiere,
tal vez aun nos mira,
tal vez aun nos siente.
En su lánguida fachada,
esconde quizás tragedia,
tiene un dejo de nostalgia,
que lo encadena a esta tierra.
Con un tono sepia,
que enfatiza más su velo,
parece que nos vigila,
y reclama pises ese suelo.
El mundo presente le olvida,
y permanece su gesto cruel,
ese hombre de la fotografía,
un día seremos tu y yo también.