tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dejar correr los sentidos libremente sin control, trazando una línea imaginaria entre la razón y el surrealismo, despertará la inquietud hacia las huestes de la automaticidad. Pues allí donde anida la razón y donde la moral custodia los cánones de un horizonte ético y saludable. Su mente se sabe acorralada. En los confines del inconsciente se estará gestando la invasión de lo impensado y brotará de alborozo en fiebre colérica, cuando el hombre definitivamente enfrente sus miedos y miré de frente a su realidad rutinaria y oscura, plena de pensamientos de poder y de opresión sobre sus pares.
Encontrará entonces el camino en la osadía de la inconsciencia, en la inercia misma, en la creación letal individual y autómata, sin restricciones y sin principios, ni valores. Es allí donde al dejarse llevar por las artes del insomnio, vomitará pasión abstracta, arte absurdo para los malditos racionales y puritanos estúpidos, e ingresará en las vanguardias del drenaje lisérgico que naturalmente expresará sus emociones mediante palabras e imágenes sin sentido. Que no comprenderá y que no obstante disfrutará de su creación sin absolutizar nada, sin fundamentos, soterrando la lucha de poderes que no nos ha llevado a ninguna parte.
El surrealismo evitará la mecanicidad procesada en base a datos impresos desde una realidad circundante.
El hombre ávido de imaginación atraviesa su vida de manera ausente y se deja dominar por pensamientos externos pre programados, de los que solo participa aceptando dogmas y soluciones que no propone.
El hombre está en pausa.
Encontrará entonces el camino en la osadía de la inconsciencia, en la inercia misma, en la creación letal individual y autómata, sin restricciones y sin principios, ni valores. Es allí donde al dejarse llevar por las artes del insomnio, vomitará pasión abstracta, arte absurdo para los malditos racionales y puritanos estúpidos, e ingresará en las vanguardias del drenaje lisérgico que naturalmente expresará sus emociones mediante palabras e imágenes sin sentido. Que no comprenderá y que no obstante disfrutará de su creación sin absolutizar nada, sin fundamentos, soterrando la lucha de poderes que no nos ha llevado a ninguna parte.
El surrealismo evitará la mecanicidad procesada en base a datos impresos desde una realidad circundante.
El hombre ávido de imaginación atraviesa su vida de manera ausente y se deja dominar por pensamientos externos pre programados, de los que solo participa aceptando dogmas y soluciones que no propone.
El hombre está en pausa.