El hombre que amo me lleva en sus brazos
al mundo que construye día a día
donde el universo abre sus puertas
refugiándonos y permitiendo amarnos.
Donde el sol se enciende
iluminando su mirada
siendo el brillo un espejo
y pueda ver en el mi reflejo.
Donde el viento nos hace volar
como un cometa entre el arcoiris
de nuestro amor que tiñe
de colores su cuerpo y el mío.
Donde la noche nos entrega la calma
y si la luna nos descubre entre besos
despierte a las estrellas para que sean
cómplices de la pasión que nos encadena.
Y al quedar abrazados
dormidos por el cansancio
los ángeles arrullen nuestros sueños
desvaneciendo las tormentas del pasado.
El hombre que amo
tomó en sus manos
la tierra, lecho de nuestro amor
y el cielo, como nuestro manto...
Sonia Beatriz
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