Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Hombre se hace pasto en su muralla
maldito como mal es su locura;
El Hombre prostituye su cordura
vendiéndola por trozos de quincalla.
Doblada la cerviz su miedo estalla
perdido en un fragor de muerte impura…
El Hombre tanto arrastra su estatura
que torvo se transforma en vil morralla.
Destroza al diferente, roba vida,
negándole el verdor a la Esperanza
por darle a su miseria más salida.
El Hombre contra el Hombre se abalanza
dejándose la frente malherida
y el alma donde Dios jamás la alcanza.
maldito como mal es su locura;
El Hombre prostituye su cordura
vendiéndola por trozos de quincalla.
Doblada la cerviz su miedo estalla
perdido en un fragor de muerte impura…
El Hombre tanto arrastra su estatura
que torvo se transforma en vil morralla.
Destroza al diferente, roba vida,
negándole el verdor a la Esperanza
por darle a su miseria más salida.
El Hombre contra el Hombre se abalanza
dejándose la frente malherida
y el alma donde Dios jamás la alcanza.
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