Big Bear
Poeta que considera el portal su segunda casa
El infierno podrá esperar
Ayer eché a rodar la luna
entre silencios furtivos
Archivé la vida en un placard
y despedí a mi corazón desprevenido
Una nube puse en mi techo
lloviendo cristales de olvido
Solaz y ensangrentado, a un rayo
le clavé mil penas que extinguir
Esa nube intercambió con mi ceja
un sinfín de recreos prohibidos
Un ticket al infierno y
una visa permanente a los tormentos
¿Cómo haré para salir de este fuego alelí
que me encierra en mi elemento?
Si tan solo arder cuajaría la sangre que me queda
sería ese instante tan feliz
El infierno podrá esperar,
hoy su cita derruí
Me absolví por acabar
con lo poco que me fui
Hay una habitación contigua,
hay leños por encender,
ventanas que abrir
Amores que amar .
Cuando me dictaron desde abajo:
Aquí, lo que no se puede decir,
no existe
¿y lo que se dice? pregunté
Tampoco
