Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con cada paso se deteriora la vida
Y el infierno aparca sus carruajes
De un negro elegante y caballos polarizados
En el peaje más próximo
De los sueños más peculiares
Que se quedaron a dormir.
Cada beso tiene su aroma, su espina,
Sus propias imágenes,
Su Génesis y su Apocalipsis,
Maldiciones vienen y van, llevando consigo
Su imperdible rastro de agonía, de mortandad.
Inequívocas señales de un sitio
Oscuro y despiadado,
Los intentos de avanzar
Desmayan produciendo la pérdida inmediata
De brillantez y de valentía.
Bienvenidos...
Esto es la vida y el infierno.
Y el infierno aparca sus carruajes
De un negro elegante y caballos polarizados
En el peaje más próximo
De los sueños más peculiares
Que se quedaron a dormir.
Cada beso tiene su aroma, su espina,
Sus propias imágenes,
Su Génesis y su Apocalipsis,
Maldiciones vienen y van, llevando consigo
Su imperdible rastro de agonía, de mortandad.
Inequívocas señales de un sitio
Oscuro y despiadado,
Los intentos de avanzar
Desmayan produciendo la pérdida inmediata
De brillantez y de valentía.
Bienvenidos...
Esto es la vida y el infierno.
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