titeres
Poeta recién llegado
Yo pongo en juego la soledad que he cosechado
pongo en juego las hojas que a mi pasar han caído
la risa de los jóvenes capullos, con el pecho tan ancho
que hacen gárgaras con el amor.
Yo te propongo enajenar un segundo del silencio que siembro,
y que ese nada que nunca hay de fondo
por fin reconozca esa vos que aún no ha escuchado.
Cuantas veces te he deseado
con toda la sangre apretando mis canales,
cuantas veces he necesitado que me ames
con la cosecha al hombro.
Permítame decir una verdad al silencio,
permítame salir de esa puerta dejando un eco,
mientras esgrimo mi dedo y la sangre apretada
me hace temblar la mano.
Déjeme quedar como un insensato,
pero es preciso que mi soledad sepa
que en cualquier plaza la estaré esperando.
pongo en juego las hojas que a mi pasar han caído
la risa de los jóvenes capullos, con el pecho tan ancho
que hacen gárgaras con el amor.
Yo te propongo enajenar un segundo del silencio que siembro,
y que ese nada que nunca hay de fondo
por fin reconozca esa vos que aún no ha escuchado.
Cuantas veces te he deseado
con toda la sangre apretando mis canales,
cuantas veces he necesitado que me ames
con la cosecha al hombro.
Permítame decir una verdad al silencio,
permítame salir de esa puerta dejando un eco,
mientras esgrimo mi dedo y la sangre apretada
me hace temblar la mano.
Déjeme quedar como un insensato,
pero es preciso que mi soledad sepa
que en cualquier plaza la estaré esperando.