Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
(A mi tío Toto, poeta e inspirador criollo.)
¿Qué será lo que le anduvo
por adentro a ese varón,
lucero de trasnochadas?
De tanto en tanto, sé yo,
que a vino invocó el cariño
que le robara el facón,
del consorte despechado
que en la *prenda se ensañó;
amor que él robó primero
y algún tiempo disfrutó.
A golpes trató su vida,
que en revancha y muy caliente,
rabiosa lo golpeó a él.
Y en su despecho, impotente,
a lo hembra camorrera,
harta de vino insolente,
resentida, enamorada,
¡brava cual ciertas mujeres!,
en arrebato de celos, hoy...
¡lo entregó con la muerte!
Ella después lo lloró.
Pero ignorando su llanto,
él la volvió a conquistar,
eso puedo asegurarlo
al menos en mi recuerdo
y en estos versos que plasmo;
y porque lo soñé anoche,
sobre su mejor caballo.
Mismo como el del final,
cuando un corral solapado,
quiso encerrarle el galope
hecho pieza de un geriátrico,
pero halló por *parejero
sentimental, un Pegaso,
del que no atajan tranqueras
su brío y alas de pájaro
y al pago de la otra vida,
¡supo bandearse de un salto!
Pregunto a quienes aún,
suelen mal considerarlo:
¿quién se detuvo a observar
la soledad de su rancho
cuando el desvelo sin fin,
le quemó el sueño a cigarro
trenzándole con el humo,
pa cada dolor un lazo,
y el recuerdo en la enlazada,
no le dejó ni uno a campo.
Es más, pa que no olvidara,
se los embretó en los años.
¿Quién le encontró la mirada
salada de sentimiento,
cuando perdió la ilusión,
y en la noche de su duelo,
la buscó por todo el campo
sin una estrella en el cielo,
sin un cabito de luz
pal *negrito el pastoreo?
Y no es que faltaran velas;
el alma, como el yesquero,
se le quedaron sin chispa
de prender fe contra el viento.
¿Quién convidó en los *boliches
con tanto gusto y placer?
¿Qué hicieron los aparceros
que no lo fueron a ver,
si tuvo alma con bolsillo
y cuando echó mano del,
al corazón le hizo gasto
hasta el último *vintén?
....................................................
Si el pampero avienta un poncho,
así pasaran mil años,
y presintiendo el misterio
ladran perros por los ranchos;
al asomarse cualquiera,
del criollo que va pasando
tal cual un "Segundo Sombra",
gesto ceñudo y aindiado,
dirá sin miedo de errarle:
-¡Áhi va el Toto, galopiando!
Glosario criollo:
*Prenda: Mujer, novia.
*Parejero: Caballo de carrera.
*Boliches: Cantinas, tabernas.
*Vintén: Antigua moneda de circulación en Uruguay.
*Negrito del pastoreo: Niño pastor negro, milagroso
por hallar cosas perdidas si se le enciende un cabo de vela.
¿Qué será lo que le anduvo
por adentro a ese varón,
lucero de trasnochadas?
De tanto en tanto, sé yo,
que a vino invocó el cariño
que le robara el facón,
del consorte despechado
que en la *prenda se ensañó;
amor que él robó primero
y algún tiempo disfrutó.
A golpes trató su vida,
que en revancha y muy caliente,
rabiosa lo golpeó a él.
Y en su despecho, impotente,
a lo hembra camorrera,
harta de vino insolente,
resentida, enamorada,
¡brava cual ciertas mujeres!,
en arrebato de celos, hoy...
¡lo entregó con la muerte!
Ella después lo lloró.
Pero ignorando su llanto,
él la volvió a conquistar,
eso puedo asegurarlo
al menos en mi recuerdo
y en estos versos que plasmo;
y porque lo soñé anoche,
sobre su mejor caballo.
Mismo como el del final,
cuando un corral solapado,
quiso encerrarle el galope
hecho pieza de un geriátrico,
pero halló por *parejero
sentimental, un Pegaso,
del que no atajan tranqueras
su brío y alas de pájaro
y al pago de la otra vida,
¡supo bandearse de un salto!
Pregunto a quienes aún,
suelen mal considerarlo:
¿quién se detuvo a observar
la soledad de su rancho
cuando el desvelo sin fin,
le quemó el sueño a cigarro
trenzándole con el humo,
pa cada dolor un lazo,
y el recuerdo en la enlazada,
no le dejó ni uno a campo.
Es más, pa que no olvidara,
se los embretó en los años.
¿Quién le encontró la mirada
salada de sentimiento,
cuando perdió la ilusión,
y en la noche de su duelo,
la buscó por todo el campo
sin una estrella en el cielo,
sin un cabito de luz
pal *negrito el pastoreo?
Y no es que faltaran velas;
el alma, como el yesquero,
se le quedaron sin chispa
de prender fe contra el viento.
¿Quién convidó en los *boliches
con tanto gusto y placer?
¿Qué hicieron los aparceros
que no lo fueron a ver,
si tuvo alma con bolsillo
y cuando echó mano del,
al corazón le hizo gasto
hasta el último *vintén?
....................................................
Si el pampero avienta un poncho,
así pasaran mil años,
y presintiendo el misterio
ladran perros por los ranchos;
al asomarse cualquiera,
del criollo que va pasando
tal cual un "Segundo Sombra",
gesto ceñudo y aindiado,
dirá sin miedo de errarle:
-¡Áhi va el Toto, galopiando!
Glosario criollo:
*Prenda: Mujer, novia.
*Parejero: Caballo de carrera.
*Boliches: Cantinas, tabernas.
*Vintén: Antigua moneda de circulación en Uruguay.
*Negrito del pastoreo: Niño pastor negro, milagroso
por hallar cosas perdidas si se le enciende un cabo de vela.
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