Ibrahim Sadhid
Poeta recién nacido
Los Dioses se encontraron en una disyuntiva:
¿Cuál será el destino de la humanidad?
¿La vida? ¿La muerte? ¿Luz ó Oscuridad?
Los Dioses no eran blancos, no eran negros.
Para resolver el problema inventaron un Juego.
Un Dios creó un cuadro negro.
El otro Dios creó un cuadro blanco.
Así entre los dos crearon 64 cuadros.
32 Blancos y 32 negros.
El Dios blanco creó un Rey blanco, una Dama Blanca, dos Alfiles blancos, dos Caballos blancos, dos Torres blancas y ocho peones blancos.
El Dios negro, creó un reino parecido, la misma cantidad, pero todos negros: Rey, Dama, Alfiles, Caballos, Torres y Peones.
El Dios blanco movió un peón dos cuadros y lo abandonó en un cuadro negro.
El Dios negro movió un peón negro y lo abandonó en un cuadro blanco.
El Dios blanco usó a su Dama, sus Alfiles, Caballos, Torres y Peones.
Los usó a Todos para proteger a su Rey.
Sacrificó a su Dama, entregó sus Alfiles.
Con pocas piezas llegó a un final.
El Dios negro hizo Igual.
Finalmente los Dioses se reían a carcajadas de la pobre humanidad. Porque todos los peones podían convertirse en Dama, Alfiles, Caballos o Torres. Pero no en Rey.
Los blancos se escondían en los cuadros negros y los negros se escondían en los cuadros blancos.
Ninguno de los Dioses perdió.
Sonriendo se dieron las manos y cada uno se marchó pensando en su próxima jugada.
Después de todo la vida controlada por los Dioses...no es más que un Juego.
¿Cuál será el destino de la humanidad?
¿La vida? ¿La muerte? ¿Luz ó Oscuridad?
Los Dioses no eran blancos, no eran negros.
Para resolver el problema inventaron un Juego.
Un Dios creó un cuadro negro.
El otro Dios creó un cuadro blanco.
Así entre los dos crearon 64 cuadros.
32 Blancos y 32 negros.
El Dios blanco creó un Rey blanco, una Dama Blanca, dos Alfiles blancos, dos Caballos blancos, dos Torres blancas y ocho peones blancos.
El Dios negro, creó un reino parecido, la misma cantidad, pero todos negros: Rey, Dama, Alfiles, Caballos, Torres y Peones.
El Dios blanco movió un peón dos cuadros y lo abandonó en un cuadro negro.
El Dios negro movió un peón negro y lo abandonó en un cuadro blanco.
El Dios blanco usó a su Dama, sus Alfiles, Caballos, Torres y Peones.
Los usó a Todos para proteger a su Rey.
Sacrificó a su Dama, entregó sus Alfiles.
Con pocas piezas llegó a un final.
El Dios negro hizo Igual.
Finalmente los Dioses se reían a carcajadas de la pobre humanidad. Porque todos los peones podían convertirse en Dama, Alfiles, Caballos o Torres. Pero no en Rey.
Los blancos se escondían en los cuadros negros y los negros se escondían en los cuadros blancos.
Ninguno de los Dioses perdió.
Sonriendo se dieron las manos y cada uno se marchó pensando en su próxima jugada.
Después de todo la vida controlada por los Dioses...no es más que un Juego.