James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
En el laberinto de la ociosidad,
la venganza de un corazón aventurero,
se adentra en las cadenas de la furia,
en la correa de un estímulo,
en la quemazón de la memoria que hace avanzadilla a los recuerdos.
Ay, que felicidad aérea , elevación frugal y espiritual
que percibe al momento el eje del cuento
en estado acechal (que es un acecho fatal),
la muerte de la belleza o la inscripción de una belleza muerta,
la vuelta de la tuerca que hace de experiencia de una fase vital,
es excepcional, es la luz ancestral en la que se reúnen silencios ,
la clave, los tiempos y la música de la voz crucial
que en el laberinto de la ociosidad se escuchan los mejores cuentos...
la venganza de un corazón aventurero,
se adentra en las cadenas de la furia,
en la correa de un estímulo,
en la quemazón de la memoria que hace avanzadilla a los recuerdos.
Ay, que felicidad aérea , elevación frugal y espiritual
que percibe al momento el eje del cuento
en estado acechal (que es un acecho fatal),
la muerte de la belleza o la inscripción de una belleza muerta,
la vuelta de la tuerca que hace de experiencia de una fase vital,
es excepcional, es la luz ancestral en la que se reúnen silencios ,
la clave, los tiempos y la música de la voz crucial
que en el laberinto de la ociosidad se escuchan los mejores cuentos...