necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
El lamento del suicida
Lo común se vuelve absurdo
cuando la muerte se presenta
la ropa no logra ocultar
las quemaduras de cigarro,
las cicatrices en las muñecas,
la marca del lazo alrededor del cuello.
Nada puede ocultar la decadencia
que deambula por sus venas,
se ve en sus ojos el vacío,
se ve en su oscuro andar su destino.
Enamorado de la muerte,
necrófago del amar
su piel se transforma en papiro
que narra a muchas voces
a muchas tintas
su sufrir
su angustia
su deseo de inmortalidad.
¡Soy Dios!
¡Soy dueño de mi muerte!
Grita el condenado
mientras la bala traspasa su sien,
mientras se balancea en la cuerda,
mientras el agua de la tina se vuelve roja...
Lo común se vuelve absurdo
cuando la muerte se presenta
la ropa no logra ocultar
las quemaduras de cigarro,
las cicatrices en las muñecas,
la marca del lazo alrededor del cuello.
Nada puede ocultar la decadencia
que deambula por sus venas,
se ve en sus ojos el vacío,
se ve en su oscuro andar su destino.
Enamorado de la muerte,
necrófago del amar
su piel se transforma en papiro
que narra a muchas voces
a muchas tintas
su sufrir
su angustia
su deseo de inmortalidad.
¡Soy Dios!
¡Soy dueño de mi muerte!
Grita el condenado
mientras la bala traspasa su sien,
mientras se balancea en la cuerda,
mientras el agua de la tina se vuelve roja...