jesse salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Llanto
El sol despertó bostezando sacándose las medias
de sus albas. Levantando desde sus sábanas un
tímido calor a la noche que se desvestía de su
viejo enague ante un nuevo día, Ahogando en
un barril de penas a la viuda ironía con el
llanto susurrante de una madre, que deshojaba
sus ojos rajando con agustias las retinas del
alma mojando la almohada con lágrimas que
caen del cielo donde los ángeles montados en las
nubes tiran sus cerezas. Hacia los tallos de las
Rosas que se desgarran sobre las hojas secas de
la desespareción , cortando con punzante filo las
piedras del fango del dolor dejando salir el
grito negro del luto del silencio en el sendero de
la vida , por donde la muerte camina entre las
tinieblas de sus penumbres cabeza gacha
acurrucando en sus brazos el fruto de un
vientre vació cerrándole la puerta a la semilla
de su tierra.
Jesse Salas
El sol despertó bostezando sacándose las medias
de sus albas. Levantando desde sus sábanas un
tímido calor a la noche que se desvestía de su
viejo enague ante un nuevo día, Ahogando en
un barril de penas a la viuda ironía con el
llanto susurrante de una madre, que deshojaba
sus ojos rajando con agustias las retinas del
alma mojando la almohada con lágrimas que
caen del cielo donde los ángeles montados en las
nubes tiran sus cerezas. Hacia los tallos de las
Rosas que se desgarran sobre las hojas secas de
la desespareción , cortando con punzante filo las
piedras del fango del dolor dejando salir el
grito negro del luto del silencio en el sendero de
la vida , por donde la muerte camina entre las
tinieblas de sus penumbres cabeza gacha
acurrucando en sus brazos el fruto de un
vientre vació cerrándole la puerta a la semilla
de su tierra.
Jesse Salas
::