FRANCISCO RUBEN SANDEZ
Poeta recién llegado
buscando su obra maestra
un poeta sin renombre
cuya inspiraciÓn fluida
era tan basta y enorme
que llenaba todo estilo
se hecho a andar
sin mucha prisa
papel y lÁpiz en mano
sin un quinto en el bolsillo.
Luego de bÚsqueda intensa
por fin conociÓ
un poblado
-de esos pueblitos
de ensueÑo
que a la provincia
dan fama-
merco un pedazo de tierra
que estaba cerca del riÓ
y con madera y con rama
se construyo una cabaÑa.
La gente de aquel lugar
lo creÍan de otro mundo
lo veÍan con recelo
mas no le hacÍan
mal alguno
mas bien lo creÍan loco
...y el se ufanaba de aquello.
Los dÍas se sucedÍan
como cuentas de un rosario
sentado en Áspera silla
como en espera de algo
miraba a la lejanÍa
entre la tierra y el cielo
su mirada se perdÍa
y acariciaba una cruz
que le colgaba en el pecho.
CarecÍan de importancia
los objetos materiales
(decÍa que en la otra vida
donde ya no existen males)
reencarnarÍa en un jardÍn
de las mas hermosas flores
y seria cÓmplice fiel
de los mensajes de amores
pasaron asÍ los aÑos
sin que su meta lograra
y se volviÓ hosco y huraÑo
y escondido tras su barba
se refugio en la montaÑa
y se hizo mas ermitaÑo
que muy rara vez bajaba
al pueblo, ya obsesionado
y la inspiraciÓn no llegaba.
Y un dÍa de diciembre
cuando el pueblo celebraba
las fiestas guadalupanas
dejo este mundo
por siempre,
sin haber logrado nada
ni su nombre en marquesinas
o en anuncios luminosos
obsesionado al extremo
muriÓ como viviÓ.....solo.
Viene aquÍ la moraleja
no existe la obra maestra
pues la vida es tan compleja
y aunque creerlo nos cuesta
somos espacio en el tiempo
y siempre todo se supera
el Éxito nunca llega
cuando nada mas esperas.....
Francisco ruben sandez
los cabos, baja california sur.
un poeta sin renombre
cuya inspiraciÓn fluida
era tan basta y enorme
que llenaba todo estilo
se hecho a andar
sin mucha prisa
papel y lÁpiz en mano
sin un quinto en el bolsillo.
Luego de bÚsqueda intensa
por fin conociÓ
un poblado
-de esos pueblitos
de ensueÑo
que a la provincia
dan fama-
merco un pedazo de tierra
que estaba cerca del riÓ
y con madera y con rama
se construyo una cabaÑa.
La gente de aquel lugar
lo creÍan de otro mundo
lo veÍan con recelo
mas no le hacÍan
mal alguno
mas bien lo creÍan loco
...y el se ufanaba de aquello.
Los dÍas se sucedÍan
como cuentas de un rosario
sentado en Áspera silla
como en espera de algo
miraba a la lejanÍa
entre la tierra y el cielo
su mirada se perdÍa
y acariciaba una cruz
que le colgaba en el pecho.
CarecÍan de importancia
los objetos materiales
(decÍa que en la otra vida
donde ya no existen males)
reencarnarÍa en un jardÍn
de las mas hermosas flores
y seria cÓmplice fiel
de los mensajes de amores
pasaron asÍ los aÑos
sin que su meta lograra
y se volviÓ hosco y huraÑo
y escondido tras su barba
se refugio en la montaÑa
y se hizo mas ermitaÑo
que muy rara vez bajaba
al pueblo, ya obsesionado
y la inspiraciÓn no llegaba.
Y un dÍa de diciembre
cuando el pueblo celebraba
las fiestas guadalupanas
dejo este mundo
por siempre,
sin haber logrado nada
ni su nombre en marquesinas
o en anuncios luminosos
obsesionado al extremo
muriÓ como viviÓ.....solo.
Viene aquÍ la moraleja
no existe la obra maestra
pues la vida es tan compleja
y aunque creerlo nos cuesta
somos espacio en el tiempo
y siempre todo se supera
el Éxito nunca llega
cuando nada mas esperas.....
Francisco ruben sandez
los cabos, baja california sur.