Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
El mal amado
Nunca más supe del que fue devoto
de discos, callejones, de una cama,
no tuvo nombre y sí tenía fama
de flor de un día, de guijarro roto.
Si vive o muere ya no hay alboroto,
siempre hubo un pájaro puesto en su rama
y un nombre ante el cual triste se derrama
y un rostro tan venial como remoto.
Amor buscó quizá, quizá piloto
tan sólo del placer fue en su programa,
quizá no estuvo nunca en esa foto.
Tal vez es él el que de pronto llama
y quiere regresar, pero en lo ignoto
del tráfago del mundo nadie lo ama.
19 02 12
Nunca más supe del que fue devoto
de discos, callejones, de una cama,
no tuvo nombre y sí tenía fama
de flor de un día, de guijarro roto.
Si vive o muere ya no hay alboroto,
siempre hubo un pájaro puesto en su rama
y un nombre ante el cual triste se derrama
y un rostro tan venial como remoto.
Amor buscó quizá, quizá piloto
tan sólo del placer fue en su programa,
quizá no estuvo nunca en esa foto.
Tal vez es él el que de pronto llama
y quiere regresar, pero en lo ignoto
del tráfago del mundo nadie lo ama.
19 02 12