Introspectivo.
Poeta adicto al portal
El mar se enamoró de la luna
y le regaló mil y un poemas,
que hablan de su brillo espejo
que hipnotiza a las sirenas.
Su cuerpo salado siente a menudo
las caricias de su tibio fulgor
ella se embriaga con la espuma
como con el vino el escritor.
Por su lomo suave se desliza
una barca hecha de magia
y ella marca en sus versos
esas notas de nostalgia.
Sus palabras entre las olas
serenas se oyen susurrar
y la escuchan solo aquellos
que escuchan sin hablar.
El mar se enamoró de la luna
y la mira acostada danzar
por el techo de la noche
siempre manso en su lugar.
y le regaló mil y un poemas,
que hablan de su brillo espejo
que hipnotiza a las sirenas.
Su cuerpo salado siente a menudo
las caricias de su tibio fulgor
ella se embriaga con la espuma
como con el vino el escritor.
Por su lomo suave se desliza
una barca hecha de magia
y ella marca en sus versos
esas notas de nostalgia.
Sus palabras entre las olas
serenas se oyen susurrar
y la escuchan solo aquellos
que escuchan sin hablar.
El mar se enamoró de la luna
y la mira acostada danzar
por el techo de la noche
siempre manso en su lugar.