Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
El mar,
con las olas y la espuma bajo el sol,
no sé si llega o si da vuelta,
es inútil saber el curso de mi viento,
el barco ha encallado,
desafiando la calma de la bahía.
Rompió las velas
y las normas en la
arena de mi playa,
¿Qué pide, corales para
ilustrar la costa a su manera?,
no sé si llega o si da vuelta
y donde va con su
número de olas.
El mar está tranquilo,
se escucha la eternidad,
la voz de las gaviotas,
y el amanecer del tiempo,
no sé si llega o si da vuelta.
La noche y mi miedo de encallar,
(marinero inútil )
la memoria azul y la mirada
buscan una playa
donde reclinar la vida.
En el mar, siempre el mar,
lugar de todos los puertos,
de ondas espléndidas,
sonoro rebramar,
navegaré por siempre.
con las olas y la espuma bajo el sol,
no sé si llega o si da vuelta,
es inútil saber el curso de mi viento,
el barco ha encallado,
desafiando la calma de la bahía.
Rompió las velas
y las normas en la
arena de mi playa,
¿Qué pide, corales para
ilustrar la costa a su manera?,
no sé si llega o si da vuelta
y donde va con su
número de olas.
El mar está tranquilo,
se escucha la eternidad,
la voz de las gaviotas,
y el amanecer del tiempo,
no sé si llega o si da vuelta.
La noche y mi miedo de encallar,
(marinero inútil )
la memoria azul y la mirada
buscan una playa
donde reclinar la vida.
En el mar, siempre el mar,
lugar de todos los puertos,
de ondas espléndidas,
sonoro rebramar,
navegaré por siempre.
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