cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
El más grande amor que pudo haber sido.
Tal vez negado, tal vez sordo, pero nunca a la vida
le robo un sonido.
Escena 1ª
- ¡Calla mi amor!... que tu respirar nos delata.
- ¿Qué importa el dolor? En tu lecho de cálida plata.
- No permitas que la noche termine... ¡Qué nuestro abrazo nunca perezca!
- Permite que a tu aliento me arrime, ¡Haremos que nuevamente anochezca!
- Me siento cobijada en tus brazos, con la calidez de los soles. Como si a fuerza de amores, se encendieran brazas de pino, yescas, resinas y dones.
- ¡La noche nos encuentra!. Me embriago en tus amores. ¿Cómo no hacerlo? ¿Si tu virtud me ha cubierto?... tengo de ti, la prueba carmesí... que soy el primero que inhala tu frenesí.
- La vida es corta y llena de caprichos... Hoy somos un manojo de vid, con nuevos sentidos.
- Los versos no se callan son para ser dichos, así como la piel es dulce al paladar hambriento de miel.
- Temo por la rapidez del aurora. El día te llevará a donde no puedan verte mis ojos, a donde no pueda tocarte mis labios, a un lugar lejos de mis manos.
- Ruega porque presta llegue, de la misma manera nos rendirá tributo. Así en su momento, llegaremos a estar juntos.
- ¡Abrázame!... que se me va la vida.
- Es solo un latido...
- Ven siente mi corazón como palpita en mi pecho. Como reclama la futura ausencia de tu cuerpo en este recién bendecido lecho.
- ¡Mi ama y señora! Al tocar tu cuerpo se me evapora el tiempo y se consumen las horas.
Yo regresaré, de una u otra forma. No he de perecer, antes de volverte a besar, de volverte a poseer.
- Parte pronto para que tu regreso sea raudo.
- Me voy con el sol. Para volver con la luz del día cuarto.
Nada esta escrito... aún.
Tal vez negado, tal vez sordo, pero nunca a la vida
le robo un sonido.
Escena 1ª
- ¡Calla mi amor!... que tu respirar nos delata.
- ¿Qué importa el dolor? En tu lecho de cálida plata.
- No permitas que la noche termine... ¡Qué nuestro abrazo nunca perezca!
- Permite que a tu aliento me arrime, ¡Haremos que nuevamente anochezca!
- Me siento cobijada en tus brazos, con la calidez de los soles. Como si a fuerza de amores, se encendieran brazas de pino, yescas, resinas y dones.
- ¡La noche nos encuentra!. Me embriago en tus amores. ¿Cómo no hacerlo? ¿Si tu virtud me ha cubierto?... tengo de ti, la prueba carmesí... que soy el primero que inhala tu frenesí.
- La vida es corta y llena de caprichos... Hoy somos un manojo de vid, con nuevos sentidos.
- Los versos no se callan son para ser dichos, así como la piel es dulce al paladar hambriento de miel.
- Temo por la rapidez del aurora. El día te llevará a donde no puedan verte mis ojos, a donde no pueda tocarte mis labios, a un lugar lejos de mis manos.
- Ruega porque presta llegue, de la misma manera nos rendirá tributo. Así en su momento, llegaremos a estar juntos.
- ¡Abrázame!... que se me va la vida.
- Es solo un latido...
- Ven siente mi corazón como palpita en mi pecho. Como reclama la futura ausencia de tu cuerpo en este recién bendecido lecho.
- ¡Mi ama y señora! Al tocar tu cuerpo se me evapora el tiempo y se consumen las horas.
Yo regresaré, de una u otra forma. No he de perecer, antes de volverte a besar, de volverte a poseer.
- Parte pronto para que tu regreso sea raudo.
- Me voy con el sol. Para volver con la luz del día cuarto.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd∴
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