Coronado Smith
Poeta recién llegado
EL MEJOR SUEÑO
Un buen día soñé,
que escribía un libro,
que nadie me lo publicaba,
pero encontré un hechizo.
El conjuro transformaba,
lo escrito en realidad,
dios por fin existía
y erradicaba la maldad.
Como por arte de magia,
me vi reencarnado en Moisés,
pero con el poder suficiente,
para hacer el bien.
Cogí mi vara de mando
y busqué al faraón,
¡Te exijo justicia,
en nombre de mi dios!
Tu dios no pinta nada,
aquí no tiene poder,
la bondad está exterminada,
solo existe la mala fe.
Entonces desaté las plagas,
¡Puro rock and roll!
me cargué las redes “suciales”,
y el “amarillismo” desapareció.
La literatura de “picha floja”,
también se borró,
los “culturoides” desaparecieron
y mi libro se publicó.
Un buen día soñé,
que escribía un libro,
que nadie me lo publicaba,
pero encontré un hechizo.
El conjuro transformaba,
lo escrito en realidad,
dios por fin existía
y erradicaba la maldad.
Como por arte de magia,
me vi reencarnado en Moisés,
pero con el poder suficiente,
para hacer el bien.
Cogí mi vara de mando
y busqué al faraón,
¡Te exijo justicia,
en nombre de mi dios!
Tu dios no pinta nada,
aquí no tiene poder,
la bondad está exterminada,
solo existe la mala fe.
Entonces desaté las plagas,
¡Puro rock and roll!
me cargué las redes “suciales”,
y el “amarillismo” desapareció.
La literatura de “picha floja”,
también se borró,
los “culturoides” desaparecieron
y mi libro se publicó.