Nýcolas
Poeta asiduo al portal
Corcheas de fuego desprendían la melodía de su mirada,
Ardiente, cual de lumia lumbre añil en el Gólgota de los ahorcados.
De apariencia paciente, mil infiernos devóranle por dentro, alados,
Como el Fenix lujurioso que, altivo, reposa cruel en su morada;
El teatro carnal de lo indecente. Decadente, del lumpen rabioso;
Amores marginados y cadenas oxidadas, numen de roble
Calcínase en los calabozos de su corazón armonioso, noble
En los burdeles, en la cama de hielo: late siempre asaz furioso.
Ardiente, cual de lumia lumbre añil en el Gólgota de los ahorcados.
De apariencia paciente, mil infiernos devóranle por dentro, alados,
Como el Fenix lujurioso que, altivo, reposa cruel en su morada;
El teatro carnal de lo indecente. Decadente, del lumpen rabioso;
Amores marginados y cadenas oxidadas, numen de roble
Calcínase en los calabozos de su corazón armonioso, noble
En los burdeles, en la cama de hielo: late siempre asaz furioso.