murdock
Poeta adicto al portal
Se viene por la calzada
una voz dormida, cansada
un viajante alicaído de aquellos
que parecen haber nacido
con la muchedumbre sobre sus espaldas.
Trasnochado lleno de olor a tabaco,
viene murmurando leyendas de antaño.
Se acerca desapareciendo…
Como el humo que se evapora en tu tetera.
Parece sonreír de manera fingida
haciéndole un giño a la vida austera,
rasgando los viejos ladrillos de la vida
con sus labios secos que parecen sierra
Se viene por la calzada
el que reza a la espera
con vino en las manos
y ropas hechas de trapo
Se asoman tus recuerdos por la acera
Y, no reconociste
El olor del café en la alacena…
Se evaporaron ellos despeinándote por un lado.
una voz dormida, cansada
un viajante alicaído de aquellos
que parecen haber nacido
con la muchedumbre sobre sus espaldas.
Trasnochado lleno de olor a tabaco,
viene murmurando leyendas de antaño.
Se acerca desapareciendo…
Como el humo que se evapora en tu tetera.
Parece sonreír de manera fingida
haciéndole un giño a la vida austera,
rasgando los viejos ladrillos de la vida
con sus labios secos que parecen sierra
Se viene por la calzada
el que reza a la espera
con vino en las manos
y ropas hechas de trapo
Se asoman tus recuerdos por la acera
Y, no reconociste
El olor del café en la alacena…
Se evaporaron ellos despeinándote por un lado.